Datos: Michel Gondry (2006)
Gondry sigue tan a gusto en su mundo de sueños, inventos e hipérboles, temas recurrentes que usa por separado o los entremezcla, como en aquel corto donde Jim Carrey iba cantando Pecan Pie de Elvis mientras conducía en pijama, aquel otro, One Day, en que un desechado zurullito se empezaba a crecer tras ganarse la amistad con su “creador”, y también la terapia de olvido/sueño que experimentaban en su primera peli, esa a la que maltradujeron Olvídate de mí! cuando tenía un impresionante título.
Por eso, antes de nada, os advierto que esta peli es pura irrealidad, lo ridículo con lo que nadie se atreve, las imaginaciones de un niño adulto. Después no voy a contar mucho más, porque no parece que sea la historia lo importante. De hecho, podía haber sido cualquier otra historia la que fuese analizada en el cerebro del protagonista, quien de día vive las consecuencias de lo que su cerebro le ha maquinado por la noche.
Sólo decir que la chica, por muy indie que sea, no pega nada con Gael… ouch! excusez-moi!
En el trabajo no se siente realizado, pero en sueños se enfrenta al jefe y le dice “¡A ver si ahora me llamas torpe y manazas!”.Etiquetas: michel gondry



