Datos: Tabacalera de Donostia, 28 junio- 21 octubre
Para Schnabel el verano significa ponerse a trabajar en sus cuadros y también venir de vacaciones a Donosti. De ahí esta exposición, resultado de haberse traído este año sus cuadros, un resúmen de su obra en los últimos veinte años.

Y unos veinte años después de aquella visita que hice con el colegio a la fábrica de tabaco vuelvo a hacer otro recorrido por sus enormes salas, que ahora albergan estos cuadros, también de gran tamaño. Es curioso, ha pasado el tiempo y me sigo sintiendo pequeña en este lugar.
Completa la visita, y ya que estoy en el barrio de Egia, terminaré yendo a otro lugar típico de la infancia, el parque de Cristina Enea, que también se ha renovado, ahora con caminos lisos, su lago con cisnes y pavos reales tiene un aire zen y el palacio del Duque de Mandas parece convertido a un palacio domótico. Y no es negativo, porque de hecho me ha encantado y pienso pasearme por allí siempre que pueda, pero es… curioso.
Por cierto, yo había venido a hablar de la exposición de Schnabel no? Pues me quedo con los platos rotos de The red sky.
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