Archivo de septiembre de 2007

Zinemaldia: Primeras impresiones

Martes, 25 de septiembre de 2007

El primer fin de semana dio para siete películas. No está nada mal, teniendo en cuenta que por medio estuvo ese pedazo concierto que se hicieron los Inquilinos, woughh!

Sección oficial. La Maison (Francia, Manuel Poirier) atrayente, cálida, poco pretenciosa, tan sencilla en argumento y guión que sorprende. Cuidado, conmueve.
Buda explotó por vergüenza
(Irán- Francia, Hana Makhmalbaf) huele un poco a premio, y con razón. La película recoge la vida cotidiana en una región de Afganistán, entre escombros de una enorme imagen de Buda que hicieron volar los talibanes, y una niña de siete años como protagonista que solo piensa en ir a la escuela para escuchar y aprender historias divertidas. La sorpresa vino después al conocer a la directora. No dábamos crédito a que esta chica de 19 años fuese la artífice de semejante trabajo, aunque parece ser que le viene de casta.
Y por último Emotional Arithmetic (Canadá, Paolo Barzman) muestra otro ángulo del holocausto nazi y de paso fomenta el turismo de Quebec, ven y cuéntalo!

Zabaltegi – Perlas de otros festivales. En el Valle de Elah, la historia de un excombatiente americano, padre asimismo de un soldado americano que ha vuelto de Irak, entonces encuentra a Charlize Theron.. ¿queréis que siga?
The Hoax (La gran estafa)
El escándalo por la falsa biografía de Howard Hughes fue casi de la misma magnitud que el revuelo armado con la llegada de Richard Gere a Donostia. Un tanto descentrado, poco agraciado en habla y físico, y bastante pesado con su apoyo al pueblo tibetano, la experiencia sólo me ha servido para poder decir en mis otros ámbitos, el laboral y familiar, que le he visto. Al parecer, es lo más destacable del festival, arf!

Nuevos directores (o la sección más arriesgada). Cosmos, de Diego Fando ha sido un poco.. digamos la antítesis de La Maison. Complicada y trascendental, no se ha querido invertir mucho en reparto. Donde sí se ha hecho y con un resultado de éxito ha sido en Casual Day, de Max Lemcke. Si a alguien le quema su trabajo o sus jefes, le recomiendo esta comedia, donde los altos directivos, Juan Diego y Luis Tosar, te hacen recordar que también son pobres personitas fuera de la oficina.

Del resto destaco la vuelta del Victoria Eugenia, flamante tras años de reforma. Aunque ya no es ni la sombra de lo que un día fue para el festival, por lo menos aloja películas de Zabaltegi.

Y hasta aquí. Mañana o el jueves espero volver para quedarme, ya hasta la clausura, o hasta que me echen las escobas, lo que antes suceda.

55 Festival de Cine de San Sebastián

Jueves, 20 de septiembre de 2007

Fecha: 20 a 29 septiembre 2007

La mujer de mirada lánguida y azul anuncia que hoy arranca el Zinemaldia, que ya han llegado Paul Auster y otros tantos, y que el tiempo está ideal para sentarse en una terracita mientras se espera al siguiente pase.

Yo le devuelvo la mirada, pero con un toque de cinismo “Ya me gustaría poder estar allí al 100%, y además disfrutando de unas merecidas vacaciones, pero esto no será posible hasta mañana maja..”.

Lo dicho, este año, aunque a medio gas, estaré por allí algunos días, cámara en ristre. Iré colgando las fotos en Flickr y soltando algún que otro chascarrillo. Nos vemos!

El Inquilino Comunista

Miércoles, 19 de septiembre de 2007

Fecha: 22 de septiembre, Sala Santana.


Qué emoción, tras no se cuántos años de tener sus discos, les voy a ver.

Pero ¿y ese superteclado como fondo de foto? Pues si, pues si..
.. en la feria anual de los sintetizadores le dejamos probar nuestro nuevo vocoder, se acercó al micro y dijo..

Blow-up (Deseo de una mañana de verano)

Jueves, 13 de septiembre de 2007

Datos: Michelangelo Antonioni (1966)

En una persecución por el Londres psicodélico de los 60 no podía faltar un callejón que conduzca a una sala como esta.

David Hemmings no imagina que detrás de esa puerta estan los Yardbirds tocando ante un tanto aletargado público.

Suena Stroll on cuando un fallo en el ampli de Jeff Beck hará que aquello cambie y el concierto cobre ánimo. Beck, en su ira, tira la guitarra al suelo, la pisa, golpea y rompe sin piedad ante un público ya mucho más complacido.

Cuando, triunfante, tira el mástil de la guitarra al público, se arma un revuelo y, como no, nuestro fotógrafo, caprichoso y empecinado, es quien huye tras haber conseguido el preciado trofeo. Y entonces, ya en la calle y habiendo perdido todo el valor del momento, lo tira al suelo, marchando a otro lugar.

Así acaba la escena, con un reducido y simple trozo de basura en la acera, un estorbo para los viandantes.