Zinemaldia: Parte I

Sobreviviendo al festival, a la vez que trabajo mis ocho horas y procuro dormir otras ocho, lo que deja un resultado de muy poco tiempo libre para hacer otras cosas, como actualizar el blog… eso sí, con las fotos he sido más formal y las he ido subiendo a Flickr según las tenía.

Seré breve con las películas, que, como diría alguien, se resúmen en las que síme y las que nome:

Los limoneros
, la de una mujer palestina que lucha contra viento y marea para que no arranquen su limonar, que ha sido declarado zona peligrosa.
Fear me not, con un genial Ulrich Thomsen adicto a un medicamento. La portuguesa Entre os dedos me gustó, a pesar de su lentitud, que adormeció a la mitad del cine (shhh, por lo menos no ronquéis, ¡por favor!). Frozen River, curioso el choque legal entre los territorios americano y Mohawk que se da en esa región tan fría. Genial, muy entretenida la de los hermanos Coen Burn after reading, aunque sólo sea por ver a Brad Pitt haciendo de un alelado monitor de gimnasio. Genova, de Winterbottom, promete al principio pero luego queda bastante pobre. El domingo tuve día de suburbios con El truco del manco, la de un rapero de periferia que arrastra muchos, muchos problemas, y El patio de mi cárcel, los cambios vividos en una carcel femenina en los ochenta, con demasiado buen rollito quizás… Sigo, mas, L´Heure D´eté, sobre un legado artístico familiar, muy agradable, muy francesita. Como en todos los festivales, llega un momento en que necesitas desquitarte de tanto drama visto y reir un poco. Bien, para esto estaba Tropic Thunder, la mejor payasada que he visto últimamente. El lunes aguanté entera Tiro en la cabeza, inexplicable, supongo que habréis oído ya mucho sobre ella…

Salgo de las salas. Este año he estado por primera vez en un photocall,y ha sido en el de John Malkovich, que junto a su americana colorida y de tejido así como de cojín han sido el boom del festival. Claro que viendo lo timidísimo que es, pienso que la llevaba para desviar las miradas hacia la prenda en lugar de a su persona.

Mario Monicelli se nos ha escapado del festival. Primero, porque de sus películas, quería ver Rufufú, pero las entradas volaron enseguida. Por cierto, como curiosidad, ¿sabíais que esta película, allá por el año cincuenta y tantos, compartió Concha de plata nada más y nada menos que con Vértigo de Hitchcock? Pues si, asi que ya sabemos por qué sigue agotando las entradas cincuenta años después. Y más tarde, cuando íbamos a verle en la presentación de un libro sobre su obra, notificaron que una bronquitis le había obligado adelantar su regreso a Italia. Qué se le va a hacer, Arrivederci MM…

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2 comentarios a “Zinemaldia: Parte I”

  1. Always Candy dice:

    Creo que comenté la foto en el flikr, me encantan ese par de dos,…. menudos tienen que ser!! jejejej…..
    Muchos besos guapa!!!

  2. Raquel dice:

    Stiller estaba bastante mas seriecito, pero Downey Jr. está fatal…
    Ay ay, mañana es el día “C”, ya te contaré la aventura de Sitges.

    cuidate, besos!

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