Datos: Michelangelo Antonioni (1966)
En una persecución por el Londres psicodélico de los 60 no podía faltar un callejón que conduzca a una sala como esta.
David Hemmings no imagina que detrás de esa puerta estan los Yardbirds tocando ante un tanto aletargado público.
Suena Stroll on cuando un fallo en el ampli de Jeff Beck hará que aquello cambie y el concierto cobre ánimo. Beck, en su ira, tira la guitarra al suelo, la pisa, golpea y rompe sin piedad ante un público ya mucho más complacido.
Cuando, triunfante, tira el mástil de la guitarra al público, se arma un revuelo y, como no, nuestro fotógrafo, caprichoso y empecinado, es quien huye tras haber conseguido el preciado trofeo. Y entonces, ya en la calle y habiendo perdido todo el valor del momento, lo tira al suelo, marchando a otro lugar.
Así acaba la escena, con un reducido y simple trozo de basura en la acera, un estorbo para los viandantes.