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45 Jazzaldia

Martes, 27 de julio de 2010

Beaucoup de sensaciones… los pasados días hemos vivido muchas cosas, algunas curiosas. Nos hemos enterado, por el blog oficial, que los de la Shibuza Shirazu Orchestra andaban sueltos por la ciudad. Nos hemos podido tomar unas cañas en el Nauticool (el Nautico convertido en terraza) escuchando algún grupo o dj local bajo un cielo que, negro por momentos, parecía contenerse por dejarnos tener la fiesta en paz. Hemos reído como niños junto a otras, no sé… ¿treinta? personas al refugiarnos de la lluvia con un plástico cubresofás durante el concierto de Patti Smith. Hemos bailado como adolescentes con The Pains of Being Pure at Heart, quienes se muestran tímidos y gustan de kalimotxo en botellón. Con Neil Hannon hemos… ¿os he dicho que es una de mis voces masculinas preferidas? pues sí, y al piano o a la guitarra nos tocó unos increíbles Indie Disco, National ExpressOur Mutual Friend (ay, creo que se me ha metido algo en el ojo…), también Tonight We Fly, el regalito de MGMT del video, Lost Property, Everybody knows that i love you… muy gentleman él, demostró que se maneja bien sólo. La verdad es que no le recordaba tan majísimo en el Primavera Sound 04, o será que entonces le faltaba la copa de vino…

El caso es que un año más el Jazzaldi es mi mayor orgullo como donostiarra y por tanto mi mayor recomendación para quien venga de fuera. He dicho. El Zinemaldi va después :)

Jazzaldia 2009

Viernes, 24 de julio de 2009

Fecha: 22 a 26 de julio

Sea cierta o no la historia de que Miguel Martín acostumbra llevar huevos a las clarisas de Tolosa, estamos disfrutando de un tiempazo en el festival que ríete Benicassim.

Ayer el plan quiso comenzar en la FNAC con Alondra Bentley, pero por uno de mis habituales despistes llegué una hora después de la cita. Otra vez será.

Ya en plan playero, la velada con Russian Red a las 21:30 fue estupenda. La muchacha, acompañada de una nutrida banda con la que no contaba en sus inicios, nos lo dio todo. Qué voz. No tengo palabras, como ella tampoco para describir lo que estaba viviendo. La perdonamos, hasta eso de que iba a tocar una canción de otros. Y se quedó tan pichi la tía.

Pasamos de la arena al pulido suelo del Kursaal tras una cena veloz pero no por ello frugal. Y es que, gracias a mi cada vez más querido Twitter, conseguimos entradas para Animal Collective, el disco del año y tal. El día anterior, cuando comprobé que había sido agraciada con tal premio, tuve que explicar a mi sufrido acompañante lo que iba a escuchar. A veces consigo hacerme entender:

“Pues suenan como si un camión de ayuda humanitaria hubiese llegado a una tribu por ahí perdida cargado de mesas de sonido en lugar de con alimentos y medicinas”

Lo que pasa es que ayer por lo visto faltaba un miembro clave de la tribu. Por lo visto el que se encarga de suavizar un poco la matraca en la que se enzarzan sus otros tres compañeros. Así que, al libre albedrío, los 3 Animals se enloquecieron, y con ellos fueron arrastrando a parte de los asistentes a la danza. Mientras unos bailaban el ritual Animal, a otros se podía ver mordiéndose las uñas. A Micah P Hinson no sé si le tendrían que pasar algún Valium tras la experiencia, teniendo en cuenta su temperatura de sangre.

Tras la experiencia alucinóg… nante llegamos para los bises del abarrotado concierto de Vetusta Morla en la playa. No me convence demasiado la voz de su cantante, pero tuvo que estar agradable también.

Y hoy… no sé qué deparará la jornada, pero por lo menos cenaremos con mantel de tela, vino y poca prisa.